El Colosseum, en Roma
El Coliseo, también llamado el Anfiteatro de Flavio (en honor a la Dinastía Flavia), refleja el poder que tuvieron los romanos de la época gloriosa para Roma, en el Imperio Romano. En el lugar, en ese entonces, tenían lugar los principales eventos de la ciudad: leones, cristianos y gladiadores actuaban y servían de divertimento para la sociedad romana, que acudía sin falta a todas las competiciones y juegos que se disputaban.
La construcción se sitúa en el centro de Roma, entre los cerros Palatino, Celio y Esquilino, a unos 50 metros de altura, y dispone de 188 metros de diámetro. Consta de 55.000 asientos para los espectadores, que entraban por 80 bocanas y los conducían por pasillos hasta los 160 accesos que daban al graderío. Su historia es muy larga y complicada, entre los usos que se le dió a la construcción, a parte de como anfiteatro para las luchas cuerpo a cuerpo, fue una fortaleza, una cantera para edificios históricos más modernos, etc.
Se creó alrededor del 72 d.C, en el siglo I, mandado por Vespasiano e inaugurado 8 años después. Su inauguración en sí ya fue la predecesora de todo lo que vendría a continuación: tuvo lugar una gran fiesta (de 100 días de duración) acompañada de muchos espectáculos de diferentes ámbitos, donde la entrada fue totalmente gratuita.
Otros ejemplos de coliseos igual de famosos en el mundo son El Jem en Túnez, los de Nimes y Arles en Francia o el de Verona, en Italia. Ha sido designado candidato a Nueva Maravilla del Mundo junto a importantes monumentos mundiales.
—————-
Enlaces de interés:
Busca aquí toda la información de la Fundación Botín.









0 comments
Sé el primero rellenando el formulario siguiente.
Deja un comentario.